Julia Ottone
Todos reconocemos que los acontecimientos grandes como, un cambio de casa o trabajo, una ruptura o una enfermedad son las principales causas del estrés. Estos son periodos difíciles en la vida y normalmente con el apoyo y el tiempo necesario nos podemos adaptar o superar estas dificultades y reducir el nivel de estrés. Sin embargo hay otra fuente de estrés que es acumulativo, causado por los malos hábitos de la vida diaria o por falta de dirección. ¿Cuántas veces nos encontramos a nosotros mismos corriendo a todos partes, durmiendo poco, comiendo mal, llegando tarde a los sitios o abarcando demasiados proyectos, cumpliendo con un sin fin de obligaciones o 'tengo que's'? En una vida tan ocupada no hay tiempo de parar y reflexionar en lo que realmente queremos y en si nuestra manera de vivir tiene sentido. Además mientras mantenemos este ritmo de vida agotamos el cuerpo, debilitándolo y causando más estrés. Entonces normalmente llega un momento, antes o después de manifestar los efectos serios del estrés, cuando suena la alarma ¡STOP!
¿Dónde estoy? ¿Qué estoy haciendo? ¿Quién soy? ¿Qué quiero? Reflexiones demasiado difíciles para plantear o responder y actuar sobre ellas, solos. Nuestros malos hábitos están muy arraigados en nuestra forma de ser, nos mantienen donde estamos y cuesta cambiarlos. Este es el punto en que muchas personas deciden acudir al coaching para recibir un apoyo, una perspectiva positiva y una estructura para plantear cambios y empezar a vivir de otra manera.
Cuando queremos explicar lo que es el coaching es útil pensar en la palabra 'coach' que literalmente es 'carroza o autocar' que nos lleva al destino deseado. Es el proceso de coaching que ayuda a la persona a llegar y el coach es el profesional que le apoya a tomar responsabilidad para crear el cambio que quiere ver en su vida y adoptar una buena base de fundamentos para sostener este cambio y erradicar las causas del estrés.
Con el coaching aprendemos a organizar mejor nuestro tiempo para estar más tranquilos y encontrar momentos cada día o cada semana para hacer actividades que nos acerquen a nuestros sueños y objetivos vitales. Identificamos los malos hábitos que nos provocan estrés y creamos hábitos nuevos y sanos. Es mucho más fácil mantener un hábito nuevo cuando hay otra persona, como un coach, que nos motiva y chequea nuestro progreso. Igualmente, si abarcamos demasiado y estamos siempre pendientes de los demás, el coaching nos enseña a decir que NO, a reconocer nuestras propias necesidades, y cambiar actitudes que nos ayudan a ver la vida de otra manera.
En definitiva, a través del coaching aprendemos a gestionar las causas del estrés de la vida diaria y poco a poco a disfrutar más de nuestro tiempo y elegir acciones o hábitos nuevos que nos acerca cada día a vivir mejor.
Coaching = + Consciencia + Reflexión + Acción + Cambio = Una Vida Mejor
Articulo escrito por Julia Ottone - Coach Personal, City Yoga
Curso de Coaching
- Sábado 8 de octubre 2011